viernes, 14 de marzo de 2008

Cuando la inspiración te agarra y no te suelta, tienes que dejarla salir por donde buenamente se pueda. Y es que las musas, como leía hace poco, desaparecieron de mis brazos hace casi un mes y no volvieron. Debió ser la felicidad, que entretiene con cualquier cosa. A pesar de todo, y de la mala leche que se me sale por las entrañas, he decidido hacer algo con mi vida, escribir a ver lo que puede suceder, pensar en las cosas que pueden escribir mis dedos sin pensar.

Escribiré un cuento, un libro, una vida, moveré los hilos de los hijos de las manos con la intención de formar escenas cotidianas y malhumoradas.

Hoy sin embargo, el cielo está nublado, y he dejado el ambiente con olor a azahar y caluroso por una rebeca de 6 años atrás, de las peores navidades de mi vida, rozando mis pelos a falta de un buen amor, a falta del sexo que tanto imagino.

Y es que la sexualidad llama a mi puerta, el deseo, sentado en la butaca frente al ordenador llama una y mil veces y mueve mis órganos en sintonía con la música. - ¡Que no quiero sexo!

Pero nada, ahí continúa...qué asco de soledad premeditada y qué asco de asientos de piel. Que por lo menos llueva, que ya se verá el resto...

3 comentarios:

Álvaro dijo...

espero

y porque te lo mereces

que no saber nada, pero nada, de ti

tenga como única razón

que estás super feliz

q ahora te ha tocado q "la vida te sonrie"

y eso

q

DANI ROCKS!

Ophelia dijo...

las incontinencias verborreicas provocadas por las musas es mejor soltarlas... porque provocan que se hagan cosas sin querer... queremos parir nuestros hijos que tanto nos cuesta gestar... y engendrar... y parir...
el sexo siempre nos rondará la cabeza... y tambien hay que soltarlo por algún lado...
suerte... un besazo!

Drama fútil dijo...

Siempre me he movido entre dos mares muy distantes que conectan con más facilidad de la que me gusta reconocer.

Ser diferente y único... o ser como el resto?¿

y tú dirás... "mongoloide esto a qué viene?¿"

Y yo respondo... pues no sé... me gusta no ser el único que confía en los diarios públicos (otro de los sintomas de nuestra querida y adorada generación "yo").

En el fondo... (y vuelvo a la dualidad) no sé si sentir pena por ti o alegrarme. Por aquello de que alguien te provoque iras y musas histericas. Es como entretenido tener alguien a quien odiar, o desear o desear odiar.

Los entes mundanos nos tenemos que conformar con fijaciones más cotidianas. Que se te acabe la tinta de la impresora, que el bote de la mayonesa quede vacío...

En fins... Y así sigue girando el globo terraqueo!!!